Conozca más su Neumático

Los neumáticos son los únicos puntos de apoyo entre el vehículo y el suelo. A través de ellos se transmite la potencia del motor hacia el suelo y también la potencia de frenado cuando queremos reducir la velocidad. Los neumáticos deben ser capaces de realizar estas funciones, incluso en condiciones desfavorables, como lluvia, barro, ripio, en curvas y pendientes.

Los neumáticos cumplen cuatro funciones:

  1. Soportar la carga del vehículo
  2. Transmitir tracción y fuerza de frenado a la superficie
  3. Proveer estabilidad direccional mientras se cambia o mantiene la dirección del vehículo
  4. Absorber impactos del vehículo con la superficie.

Llevar los neumáticos en buenas condiciones

  1. Mejora la seguridad y la adherencia,
  2. Aporta estabilidad y confort en la conducción
  3. Significa una economía de uso.

Es muy importante no descuidar el estado de los neumáticos y ésto se consigue efectuando controles periódicos que permiten un mantenimiento constante.

¿Cuándo hay que cambiar el neumático?

Cuando se ha completado el recorrido recomendado por el fabricante, tomando en cuenta que aunque no los use mucho, a los 4 o 5 años de uso el caucho habrá perdido su flexibilidad, perdiendo capacidad de agarre.

Los neumáticos incorporan unas señales denominadas indicadores de desgaste, que cuando se borran indican que la banda de rodado se ha desgastado, y que es necesario reemplazarlos.

Cuando detecte algún deterioro, como grietas, bultos, cortes, pellizcos, etc. Aunque la profundidad del dibujo sea correcta, es posible que haya que cambiar el neumático.

Aún cuando use un neumático bien alineado, con la presión correcta, haciendo las rotaciones recomendadas, y frenando poco, un neumático puede aparentar estar "usable" porque su banda de rodamiento está sólo medianamente desgastada. Sin embargo, el peso y la dinámica que han tenido que soportar durante su uso puede haber debilitado su estructura al finalizar su vida útil técnica recomendada por el fabricante.

Vigilar la presión

Rodar con presión incorrecta puede provocar imprecisión de conducción, aumento de consumo de combustible, desgaste prematuro de los neumáticos y posibilidad de reventón, lo que incrementa el riesgo de sufrir un accidente.

Si el neumático lleva más presión de la recomendada por el fabricante, puede provocar un desgaste prematuro de las gomas y también aparece una tendencia al rebote sobre el terreno, con un mayor peligro al derrapar.

Si la presión es menor a la que aconseja el fabricante, el neumático rueda apoyado sobre los laterales de la banda de rodadura, lo que acelera su desgaste.

La presión debe comprobarse con los neumáticos en frío (cuando el vehículo lleva estacionado al menos una hora o no ha recorrido más de tres kilómetros a baja velocidad), de lo contrario el medidor marcará una presión superior a la real. Además, es conveniente comprobar regularmente el estado y la presión del neumático de repuesto, para tenerlo en correcto estado al necesitarlo.

El desgaste

Los neumáticos están diseñados para desgastarse en forma controlada a lo largo de su vida útil. Sin embargo, algunos factores que pueden contribuir a acelerar el desgaste del neumático son:

  • Uso excesivo de cadenas
  • Incorrecta distribución de peso en el vehículo
  • Alineación incorrecta
  • Usar el vehículo con más carga que la recomendada para el tipo de neumáticos que tiene instalados

Desgaste disparejo: qué significa

Area de mayor desgaste
Significado
Solución

Zona central de la banda de rodamiento
Uso con presión excesiva
Ajustar presión
Ambos laterales de la banda de rodamiento
Uso con presión insuficiente
Ajustar presión
Uno de los laterales
Neumático desalineado
Alinear
Desgastes transversales a lo largo de la banda de rodamiento
Hábitos de frenado brusco
Maneje con más calma