Los frenos son los mecanismos de seguridad activa más importante de un coche y una de sus piezas clave. Sin embargo, muchos conductores no parecen entenderlo así. Según las estadísticas, aproximadamente el 40% de los defectos detectados por las ITV corresponden a los frenos.
Mantenimiento del sistema de frenado:
- Verifique siempre que sea posible el poder de frenado de cada una de las cuatro ruedas con freno de metro / Frenómetro. No se olvide de comprobar la eficacia del circuito.
- Mantenga el nivel indicado del líquido de frenos. Compruebe con frecuencia, y reemplace cada dos años o 80.000 km.
- Asegúrese de revisar el estado de las pastillas de freno. Su vida media es de 25.000 km, pero puede llegar a ser inferior.
- Debe cambiar la zapata de freno (o un zapato o un bloque de freno) por cada cuatro cambios, aproximadamente, de las pastillas de freno.
- No modifique el sistema de frenos original. Observe los tiempos indicados por el fabricante.
Los síntomas de que algo va mal:
- Si el auto está un poco lento, puede deberse a que es poco el líquido de frenos que contiene.
- Si frena con fuerza, puede tener un problema con el servofreno.
- Si el coche se ralentiza y pierde líquido de más es posible que la bomba de freno esté en malas condiciones.
- Si el coche tiende a detener la "inclinación", comprobar la presión, el desgaste y la alineación de los neumáticos. Si éstos se mantienen en buenas condiciones, puede ser que los discos de freno estén mal ubicados o que el ajuste de los frenos sea desigual.
- También puede suceder que se haya colado grasa entre las pastillas y el disco, o que haya una fuga de líquido o una amortiguación excesivamente blanda.
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